
Nueva York es una ciudad llena de parques, jardines y zonas verdes de todo tipo de extensión y forma, aunque no creo que encontréis uno tan peculiar como el que vamos a conocer hoy. Se trata de High Line y destaca sobre los demás porque es un parque que se encuentra elevado sobre el suelo.
Este parque nació de la idea de aprovechar un elemento de la ciudad que llevaba en desuso más de 20 años, una vieja línea de de ferrocarril para trenes de carga que cruzaba calles y barrios, elevándose unos metros sobre el suelo del oeste de Manhattan. Ruidoso y llamativo símbolo de la industrialización y el comercio, el viaducto cayó en desuso varias veces, quedando definitivamente cerrado en los años 80.
Diversas asociaciones se encargaron de su cuidado y comenzaron a ver la luz proyectos de reutilización. El más llamativo y el que a la postre se llevó a cabo fue el de crear este singular espacio verde longitudinal, que transcurre prácticamente paralelo al río Hudson, y del que por tanto se tienen buenas vistas, atravesando el barrio de Chelsea.
Así, el 9 de junio de 2009 se inauguró la primera fase de este parque, de unos dos kilómetros de longitud, y que cuenta con varios puntos de acceso, como por ejemplo, unas escaleras desde Chelsea Market. Como podréis comprobar, cuenta con una zona pavimentada, por la que pasear o descansar en alguno de los bancos que hay, y cuenta con también con zonas verdes que crecen casi libremente en el lugar donde estaban las viejas vías que hoy día todavía se conservan.
High Line no sólo es un parque por el que pasear, sino que también se celebran diversas actividades. Podrás asistir a talleres de pilates, astronomía o jardinería, gratuitos e impartidos por voluntarios, así como disfrutar de un tour guiado que te ayudará a conocer aún más la historia de este lugar.






