Lo primero que tenemos que decir acerca del Cañón Bryce, es que realmente no es un cañón, sino una serie de formaciones rocosas con forma de herradura, que simulan ser un cañón. Debido a que las capas sedimentarias están hechas de distintos tipos de rocas, las formaciones rocosas de colores (conocidas como hoodoos), son un rango de cálidos colores rojos y anaranjados. Parecen ser cientos de gigantes con cascos en las cabezas.

photo credit: Michael & Jessica
El Parque Nacional del Cañón Bryce, es un laboratorio científico y un lugar de juego para los niños. Debido a que Bryce supera los 2000 pies o 650 metros de elevación, el parque existe en tres distintas zonas climáticas: bosque de la picea/del abeto, bosque del pino de Ponderosa y pino de Pinyon/bosque del enebro. Esta diversidad de hábitat, provee una alta biodiversidad. En Bryce, podrás disfrutar de más de 100 especies de aves, docenas de mamíferos y más de mil especies de plantas. Es la particularidad de las rocas lo que hace que el Cañón Bryce ssea designado como parque nacional. Estos famosos chapiteles, conocidos como “hoodoos”; se forman cuando el hielo y el agua de las lluvias se desplazan por el lugar, lo cual crea las formaciones Claron.
El parque nacional del que estamos hablando, se encuentra ubicado al suroeste de Utah, en los Estados Unidos. La elevación de Bryce es similar a la elevación del Parque Nacional Zion y del Gran Cañón. La cima de Bryce varía entre los 8,000 y 9,000 pies (2400 a 2700 metros) sobre el nivel del mar. El área del cañón fue establecida por los pioneros mormones en los años de 1850 y recibió el nombre gracias a Ebenezer Bryce, quien permaneció en el área en 1875. El área alrededor del Cañón Bryce se convirtió en Monumento Nacional de Estados Unidos, en 1924 y fue designada como parque nacional en 1928. El parque cubre 56 millas cuadradas o 145 kilómetros cuadrados. Por otro lado, recibe relativamente menos visitas si lo comparamos con el Cañón Zion o el Gran Cañón, debido principalmente a su remota locación.



