Es bien sabido que en muchas ciudades del mundo se prohíbe fumar en lugares públicos. Nueva York no escapa de esta norma que es cada vez más rígida en los Estados Unidos. Si tú eres un fumador te informamos que está totalmente prohibido hacerlo en el transporte público. Si necesitas realizar una transacción bancaria y se demoran, no intentes encender un cigarrillo! Tampoco podrás fumar en la recepción del hotel.
¿Te apetece asistir a un partido de fútbol americano o baseball? Pues debes saber que tampoco está permitido fumar en los estadios. ¿Te provoca ir a comer? Pues si deseas fumar después de la cena tendrás que salir del restaurante. Asimismo la diversión en los bares y discotecas no admite a los cigarrillos! Es decir, tan solo tienes 2 lugares donde puedes darle rienda suelta al vicio: en la calle o en tu habitación del hotel. Curiosamente, algunos amigos míos que viven en Nueva York, me cuentan que es la mejor ciudad para abandonar al compañero habitual de muchos: el cigarrillo. Como ya te dijimos, es tan difícil encender un cigarrillo, esto sumado al frío del invierno, que pocas veces provoca estar saliendo a la calle para fumar! Asimismo el costo de las cajetillas de cigarrillos es bastante elevado por lo que muchos newyorkinos han dejado de hacerlo. Podrías aprovechar el viaje para realizar una especie de cura contra el cigarro ¿No te parece?
Por otro lado, a todos los fumadores les tenemos una buena noticia, y es que según la web “Vive en Nueva York”, aún existen unos pocos centros que permiten la llegada de clientes fumadores ¿Quieres conocer cuáles son? Velvet Cigar Lounge, ubicado en 80 E 7th Street; Davidburke & Donatella situado en 133 E 61st Street; Club Macanudo en 26 E 63rd Street; The Carnegie Club ubicado en 156 West 56th Street y Lexington Bar and Books situado en 1020 Lexington Avenue.




