El Salón Avery Fisher, ubicado en la ciudad de Nueva York, es parte del Centro de Artes Representadas Lincoln. ¿Sabías que es el hogar de la Orquesta Filarmónica de Nueva York y uno de los salones de conciertos más famosos del mundo? Sí, te interesará saber además que contiene 2,738 asientos.
El salón abrió en 1962, reemplazando al Salón Carnegie. El nuevo salón tuvo originalmente el nombre de Salón Filarmónico. Cambió de nombre gracias a Avery Fisher, un miembro de la junta de directores de la Filarmónica, seguido de su donación de 10.5 millones de dólares a la orquesta en 1973. La arquitectura del salón fue diseñada por Max Abramovitz.
La firma acústica de Bolt, Beranek y Newman (BBN) fue contratada para el diseño interior acústico del salón. Basado en la experiencia y el análisis que tenían de los salones de conciertos, BBN recomendaron que el salón debiera ser diseñado como una “caja de zapatos”, con poco espacio a los costados (similar en forma al Salón Sinfonía, en Boston). El Centro Lincoln inicialmente aceptó la recomendación y BBn dio una serie de especificaciones de diseño y recomendaciones. Sin embargo, el New York Herald Tribune, inició una campaña para aumentar la capacidad de los asientos en el Nuevo salón. Tarde en la etapa de diseño, el salón fue rediseñado para acomodarse a las críticas, pero estos cambios invalidaron mucho del diseño acústico de BBN. Los ingenieros de BBN le dijeron al Centro Lincoln que el salón sonaría diferente de lo que ellos tenían planeado, pero no pudieron predecir lo que los cambios iban a hacer.
El Salón Filarmónico abrió el 23 de septiembre de 1962. La semana de apertura de conciertos incluía presentaciones de orquestas invitadas (Boston, Filadelfia y Cleveland), las cuales aparecieron regularmente en el Salón Carnegie cada temporada, así como también en el nuevo salón. Diferentes reporteros visitaron el salón, mientras que por lo menos dos conductores se encargaron de la acústica. Hubo distintos intentos de remediar los problemas de acústica del nuevo Salón Filarmónico, con poco éxito, condiciendo a planes de renovación en 1970, en un proyecto diseñado por Cyril Harris.





